Hay prendas que nunca pasan de moda, y un buen cardigan es una de ellas.
Versátil, cómodo y muy fácil de combinar, es ese abrigo liviano que acompaña todas las estaciones. Podés usarlo sobre una remera, una camisa, un vestido o incluso llevarlo cerrado como si fuera un sweater.
Es una de esas prendas que siempre encontrás una excusa para volver a usar.
Porque es un verdadero comodín del guardarropa.
Su tejido de algodón lo convierte en una prenda confortable y muy agradable al tacto, mientras que su diseño clásico permite combinarlo tanto con looks relajados como con propuestas más elegantes.
Una pieza atemporal que vas a disfrutar durante gran parte del año.
• Cardigan tejido en hilo de algodón.
• Botonadura frontal con botones de pasta.
• Terminaciones en puños y ruedo.
• Tejido suave y confortable.
• Calce cómodo y versátil.
• Sobre una remera básica con jean para un look relajado.
• Con una camisa blanca y pantalón sastrero para una propuesta más elegante.
• Sobre vestidos cuando refresca por la mañana o por la noche.
• También podés usarlo cerrado como sweater, una forma simple de multiplicar las opciones de uso.
Su diseño acompaña el cuerpo con comodidad, permitiendo usarlo abierto o cerrado según el estilo que busques.
Las medidas fueron tomadas en plano. Al tratarse de un tejido de punto, la prenda cede naturalmente al uso.
• Largo total: 63 cm
• Largo de manga: 65 cm
• Recomendado para contornos de busto de hasta 120 cm.
🤍 Una prenda versátil, cómoda y atemporal, pensada para acompañarte en distintas temporadas y convertirse en un básico imprescindible de tu guardarropa.